La calidad de las leyes importa más que la cantidad

El fenómeno no es una percepción caprichosa ni un lugar común de columnista desencantado.
¿Se mide el trabajo de un congresista por la cantidad de proyectos que presenta o por las leyes que realmente transforman la vida de los ciudadanos? En esta columna reflexiono sobre una de las grandes distorsiones del sistema legislativo colombiano: privilegiar el volumen de iniciativas sobre la calidad de las normas. Más leyes no siempre significan mejores soluciones, y un exceso de producción normativa puede generar inseguridad jurídica, burocracia y mayores dificultades para los ciudadanos.
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También planteo la necesidad de fortalecer el rigor técnico, la preparación de quienes elaboran las leyes y la evaluación del trabajo legislativo con base en resultados reales y no en cifras. Los invito a leer el artículo completo en Semana, donde desarrollo este análisis sobre cómo construir un ordenamiento jurídico más sólido, eficiente y útil para Colombia.
👉 Te invito a leer el artículo completo en Revista Semana, y déjame saber qué opinas.
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