El ministerio que nació muerto

La liquidación también deja un impacto humano que no puede minimizarse.
La liquidación del Ministerio de la Igualdad abre un debate que va mucho más allá del cierre de una entidad pública. En esta columna analizo por qué el problema nunca fue la igualdad como principio constitucional, sino la decisión de crear una nueva estructura burocrática sin competencias claramente definidas y con enormes dificultades para convertir los recursos públicos en resultados concretos para los colombianos.
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También reflexiono sobre los costos económicos, administrativos y humanos que deja este experimento institucional, así como sobre la necesidad de construir políticas públicas eficaces que garanticen educación, salud, empleo y oportunidades reales. Los invito a leer el artículo completo en Semana, donde desarrollo este análisis sobre uno de los mayores debates alrededor de la organización del Estado colombiano.
👉 Te invito a leer el artículo completo en Revista Semana, y déjame saber qué opinas.
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